Reserva Natural Laguna de La Albardiosa

Islas de agua en medio de un mar de tierra. Humedales de la Mancha en Toledo

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Dentro de la gran región natural de La Mancha, encontramos un buen número de humedales dispersos con un gran valor natural. El complejo endorreico manchego origina un paisaje muy singular en las secas llanuras castellano-manchegas, imprimiendo variedad e individualidad al medio, en una sucesión de nichos ecológicos dominados por la presencia de láminas de agua estacionales y de carácter salino enclavadas en un entorno profundamente humanizado. Algunas de estas depresiones permanecen secas durante varios años, hasta que un año lluvioso contribuye a que aparezcan lagunas que estaban olvidadas, creando unas condiciones ecológicas que permiten el desarrollo de una flora y vegetación acuática muy singular, y constituyen un espacio de vital importancia para las aves acuáticas en estos años excepcionalmente húmedos. Es el caso de la laguna de la Albardiosa, un pequeño enclave que alberga una vegetación muy especializada y frágil adaptada a vivir en un medio en el que los ciclos de encharcamiento y desecación y la salinidad del suelo, son factores clave para que se desarrolle un ecosistema único.

Valores Florísticos y Vegetación

La fisionomía más común de la laguna de la Albardiosa se corresponde con una depresión seca, con encharcamiento efímero, rodeada por albardinales y juncales halófilos, formaciones de Limonium, tarayales y otras plantas de suelos salinos. Solo excepcionalmente se embalsa agua en cantidad suficiente para que se desarrolle vegetación acuática. Cuando esto ocurre, el fondo de la cubeta se coloniza por formaciones de carófitos halófilos (Chara galloides y Lamprothamnium papulosum); en las aguas someras de las orillas y en zonas menos profundas se instalan praderas subacuáticas de Riella helicophylla y ejemplares dispersos de Najas marina, completándose la vegetación acuática con formaciones de Ruppia drepanensis, que pueden llegar a colmatar la cubeta debido a su gran desarrollo, y en menor medida, Potamogeton pectinatus.

En el centro de la cubeta se desarrollan praderas salinas de Puccinellia, caracterizadas por Aeluropus littoralis y Puccinellia fasciculata, comunidades que colonizan suelos encharcados temporalmente o húmedos, que pueden soportar un cierto periodo de estiaje. En ocasiones aparecen mezcladas con pastizales salinos de Parapholido incurvae-Frankenietum pulverulentae. Hacia el exterior, contactan con los almajares de Suaeda vera, formaciones que ocupan suelos salinos encharcados en invierno, pero con fuerte desecación estival, que suelen constituir la primera banda de vegetación leñosa en las lagunas salobres. En zonas más elevadas de la cubeta o terrenos próximos que no suelen encharcarse, se desarrollan comunidades halófilas de Limonium y a continuación los albardinales de Lygeum spartum. Estas últimas comunidades se encuentran actualmente muy alteradas y modificadas por las roturaciones, aunque debieron ser la seña de identidad de la zona. Por último, aparecen los tarayes formando bandas discontinuas y de distinta anchura en todo el perímetro lagunar.

Entre todas las especies que se desarrollan en las formaciones mencionadas, destacar la presencia de Limonium costae, L. supinum y L. carpetanicum, por estar incluidas en el catálogo regional de especies amenazadas.

 

Valores Geomorfológicos

Este humedal se sitúa en La Mancha, una gran llanura que constituye una cuenca sedimentaria en la que, sobre un zócalo hercínico paleozoico en su parte oeste, el cual aflora en puntos muy concretos que destacan sobre el resto del llano a modo de lomas, y otro Mesozoico dominado por calizas, dolomías, margas, y arenas en el centro y este, se ha depositado una formación continental moderna constituida por conglomerados, arenas, arcillas, margas, yesos y calizas neógenas, a su vez recubierta parcialmente por materiales detríticos Pliocuaternarios y Cuaternarios.

En este marco quedarían encuadrados los humedales manchegos, incluyéndose la laguna de La Albardiosa en el grupo de los humedales endorreicos salinos de la llanura manchega central, el más extenso e importante de la Península Ibérica. Su génesis está asociada, por un lado, a la fracturación y desplazamiento de los bloques del zócalo paleozoico que han condicionado la presencia de depresiones que actúan como superficies impermeables de descarga de acuíferos. Por otro lado, sobre los depósitos yesíferos se han desarrollado procesos de subsidencia o colapso debidos a fenómenos de karstificación, originándose así un complejo endorreico kárstico establecido sobre un paleorrelieve paleozoico impermeable subsuperficial.

 

Valores Faunísticos

La Mancha Húmeda desempeña un papel muy destacado como área de invernada y reproducción de un buen número de aves acuáticas, sin embargo, la laguna de la Albardiosa no constituye un enclave especialmente relevante al ser los encharcamientos cada vez más esporádicos. Se han registrado importantes concentraciones de fochas y anátidas en los momentos de máximo nivel de las aguas durante la invernada, y ausencia prácticamente total en las épocas en las que la cubeta permanece seca. Entre las especies invernantes más comunes, destacar la avefría, el correlimos menudo, y común, chorlitejo patinegro, tarro blanco, ánade azulón y gaviota sombría.

Destacar, por otro lado, la presencia durante todo el año de especies esteparias amenazadas, como el sisón, alcaraván, la ganga común, así como del aguilucho lagunero, que utiliza la zona como cazadero. Durante el periodo reproductor, están presentes el aguilucho cenizo, cernícalo primilla y críalo, y en invierno, el aguilucho pálido y el halcón peregrino.

También se ha citado la presencia del escarabajo avispa (Plagionotus marcorum), una especie endémica que vive en simbiosis con una planta herbácea, Lavatera triloba, y que imita el color de las avispas para protegerse de los depredadores.

Valores Paisajísticos

La amplitud del paisaje manchego, en su mayor parte ocupado por cultivos, está dominado por una gran llanura que se rompe solo con la aparición de pequeños cerros. Por su parte, la presencia de superficies suavemente cóncavas y la indefinición de la red de drenaje, ha propiciado el endorreismo y la proliferación de lagunas someras que llegan a matizar un área completamente distinta, como es el caso de la laguna de la Albardiosa.

Entre un mosaico de cultivos, en los que destaca el desarrollo de viñedos, aparece la laguna de la Albardiosa. En los años en los que las precipitaciones otoñales y primaverales son suficientes, la laguna se encharca someramente. A medida que llega el verano, el calor evapora el agua acumulada y se forma una capa salina blanquecina que contrasta con las tonalidades verdosas de la vegetación circundante y el color pardo de los barbechos. Los enclaves perilagunares no cultivados mantienen un genuino cinturón de formaciones vegetales halófilas conformadas por praderas, estepas y matorrales salinos de pequeño porte, representando la vegetación potencial y natural del medio.

Este paisaje mediterráneo de gran belleza, en el que se observa la laguna como elemento más singular, es característico de esta parte de la comarca manchega, pero por su alta singularidad y fragilidad, requiere un especial esfuerzo para su conservación.

Ficha técnica

Figura de protección
ENP Reserva Natural
Provincia
Lillo
Otros Instrumentos de Protección

Espacio Natura 2000 "Humedales de la Mancha" (ZEC/ZEPA ES4250010-ES0000091)

Refugio de fauna

Reserva de la Biosfera "Mancha Húmeda"

Superficie (ha.)
79,75 ha.
Superficie por Provincia y Municipio

Lillo: 79,75 ha

Mapa del Área

Normativa

Fecha de Declaración
Norma de Declaración
Fecha Inicio Declaración PORN
Fecha Inicio Declaración PRUG
Autonómica
Declaración Refugio de fauna
Autonómica
Norma de declaración
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