Monumento Natural Sierra de Caldereros

Afloramientos de escarpes de areniscas rojas en la paramera ibérica

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La Sierra de Caldereros se ubica en el  noreste de la provincia de Guadalajara, configurando un relieve accidentado de orientación noroeste-sureste, elevado sobre las parameras del Señorío de Molina. El punto más alto de la misma, ubicado en el denominado Pico del Águila, alcanza los 1.443 metros de altitud.

Entre las formaciones vegetales destacan las formaciones más orientales de melojo (Quercus pyrenaica) en Castilla-La Mancha y la Península Ibérica entre pinares de pino rodeno (Pinus pinaster), principalmente procedentes de repoblaciones recientes localizadas en las laderas de la sierra. Asimismo, es de interés botánico la presencia de extensos pastizales vivaces localizados en los fondos de valle, así como pequeños rodales de acebo (Ilex aquifolium), asociados a las grandes grietas y oquedades de los roquedos verticales.

En las crestas y partes altas de la sierra surgen singulares formaciones pétreas de areniscas, denominadas tormagales o torreones, de colores rojizos oscuros que contrasta con el verde del pinar y el ocre del melojar en otoño.

La Sierra de Caldereros constituye un hábitat ideal para un significativo número de rapaces forestales y rupícolas, como el alimoche (Neophron percnopterus), el águila real (Aquila chrysaetos) y halcón (Falco peregrinus).

Valores Florísticos y Vegetación

Vegetación actual

 

La cubierta vegetal de la Zona Especial de Conservación se encuentra significativamente condicionada por el sustrato silíceo existente, conformado por areniscas y conglomerados, así como por la morfología y orientación de las distintas laderas que integran dicho espacio.

 

De tal modo, como formación vegetal dominante en la zona septentrional del espacio, destacan las plantaciones más o menos densas de pinares de pino rodeno (Pinus pinaster), con un sotobosque condicionado por las distintas orientaciones y sustratos donde se disponen dichos pinares. Consecuentemente, encontramos un sotobosque compuesto por densas comunidades arbustivas características de las familias ericáceas y cistáceas, donde el pinar se entremezcla con restos de comunidades seriales de los rebollares y encinares de la zona o enclaves formados por incipientes melojares que se desarrollan bajo el dosel arbóreo de los pinares, en aquellas zonas donde las explotaciones forestales son menos intensas. No obstante, las citadas formaciones de matorral adquieren importancia en aquellas zonas donde los suelos desarrollados sobre rodenales no permiten el establecimiento de una cubierta arbórea, enriqueciéndose en muchas ocasiones por especies típicas del matorral esclerófilo mediterráneo propio de los encinares-quejigares de la zona.

 

En las laderas nororientales de la Sierra de los Castillejos de Zafra, así como la zona oriental de la Sierra de Caldereros, junto los fondos de valles abiertos o en la base de las faldas de las laderas de orientación sur o sureste de la sierra, aparecen formaciones compuestas por diversas especies de quercíneas (Quercus pyrenaica, Quercus faginea y Quercus ilex. subsp. ballota), en las que los factores edáficos o climáticos propician la dominancia de una u otra especie. Bajo dichas formaciones aparece un rico estrato arbustivo compuesto por especies de baja talla (Calluna vulgaris, Cistus laurifolius) y un tapiz herbáceo rico en especies.

 

En las crestas y partes altas de la sierra y más concretamente en las laderas suroccidentales de la Sierra de los Castillejos de Zafra, surgen singulares formaciones pétreas de areniscas, denominadas tormagales o torreones, de colores rojizos oscuros que contrasta con el verde del pinar y el ocre del rebollar en otoño. En dichos escarpes silíceos de areniscas aparece una interesante comunidad rupícola, especialmente en enclaves húmedos de umbría, en donde se encuentran helechos de fisuras rocosas, como Asplenium onopteris. Asimismo, favorecido por las inaccesibilidad de los roquedos de la sierra de los Castillejos, aparecen pequeños rodales de Ilex aquifolium, especie incluida en el catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha, así como en la lista de la flora vascular amenazada o rara de esta comunidad.

 

Asentados sobre sustratos con hidromorfía temporal y salinidad escasa, aparecen densos pastizales y praderas formadas por juncos y comunidades de grandes hierbas de carácter mediterráneo, con presencia de enclaves de cervunal (Nardus stricta).

 

Finalmente, a pesar de su carácter artificial, es destacable como formación vegetal integrante en el paisaje, el pinar de repoblación de Pinus sylvestris y Pinus nigra en el margen más oriental del espacio.

 

Fig.6. Catena de la vegetación de la ZEC “Sierra de Caldereros”

Valores Geomorfológicos

GEOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA

 Geología

 

La Sierra de Caldereros se sitúa en el Sector Central de la Rama Castellana, formando parte de la Cordillera Ibérica, sector parameras de Molina de Aragón.

 

En general, la Cordillera Ibérica, cadena montañosa con una longitud superior a los 400 km y una anchura máxima de 200 km, se interpreta como una estructura alpina de zócalo y cobertera, inicialmente afectada por la orogenia Hercínica, así como posteriormente, por el ciclo tectónico alpino, formada en su mayor parte, por rocas de edad mesozoica.

 

Los materiales que componen la Sierra de Caldereros abarcan un reducido intervalo cronoestratigráfico, fundamentalmente procedentes del Triásico inferior. Dichos materiales, conglomerados y areniscas del Buntsandstein prácticamente en su totalidad, otorgan un modelado característico y significativamente representativo, de notable significación paisajística, con desarrollo de relieves aislados y presencia de escarpes verticales (Álvaro, 1997).

Las rocas metamórficas paleozoicas afloran inmediatamente al norte de la vertiente septentrional de Caldereros. Por su parte, el buzamiento hacia el suroeste de los materiales triásicos, origina el afloramiento de los niveles inferiores del Buntsandstein, correspondientes a la base y al frente del escarpe de los relieves en cuesta de la Sierra, siendo conglomerados de cuarcita dispuestos en estratos de base erosiva entre los que se intercalan niveles de arenisca con frecuente estratificación cruzada. La serie Buntsandstein continúa con el término intermedio formado por areniscas con cierto nivel lutítico intercalado, aflorando principalmente en la Sierra. El Buntsandstein superior se encuentra conformado por lulitas y areniscas depositados en una llanura de mareas. El Triásico medio, en facies Muschelkalk, aflora en la vertiente suroccidental de la Sierra y de manera puntual, en los alrededores de Cubillejo de la Sierra. El Keuper aflora puntualmente ya que a menudo se encuentra recubierto por formaciones superficiales.

Asimismo, las dolomías, calizas y margas del Jurásico inferior afloran al norte de la Sierra; encontrándose poco representado el ciclo Cretácico.

. Mapa Geológico de la ZEC “Sierra de Caldereros”. Fuente: Mapa Geológico Nacional 1:50.000

 

Geomorfología

 

El conjunto formado por la vertiente septentrional de la Sierra de Caldereros, así como la cuenca situada al norte de la misma, puede dividirse en varios sectores en función de las características litológicas y geomorfológicas presentadas. La Sierra, labrada fundamentalmente en los materiales detríticos del Triásico inferior, ostenta un importante modelado litológico y estructural. Un segundo sector es el formado por sedimentos jurásicos, cretácicos y paleógenos. En ambos sectores destaca la presencia de altiplanicies correspondientes a superficies de erosión neógenas que constituyen uno de los rasgos más representativos del modelo de la Cordillera Ibérica. Un último sector geomorfológico es el formado por los rellenos neógenos dispuestos subhorizontalmente, destacando la presencia de lagunas y glacis de acumulación, localizados al pie de la Sierra.

 

La disposición monoclinal de los niveles del Buntsandstein da lugar a una configuración de relieve en cuesta, situándose el escarpe de la misma en la vertiente septentrional de la sierra. En dicho sector afloran los niveles inferiores de la serie triásica, formada por conglomerados. El resultado de la desigual resistencia a la erosión es la formación de un escarpe discontinuo que da lugar a edificios aislados. Los mayores escarpes se localizan en la alineación entre el pico Lituero y Castillejos. Dichos escarpes muestran un diaclasado vertical poco denso, formándose torres en los niveles más resistentes y presencia de morfologías como chimeneas, piedras, caballeras y oquedades (Tragsa-Doc. Inédito).

 

La mayor parte de la Sierra se encuentra conformada por areniscas de color rojizo de la parte superior del Buntsandstein. Geomorfológicamente las areniscas dan lugar a un tipo de relieve característico, con desarrollo de relieves aislados con presencia de escarpes verticales, ocasionalmente superiores a varias decenas de metros.

 

La acción periglaciar, activa durante las etapas frías de Cuaternario, originó la formación de valles de fondo plano, así como la presencia de vertientes regularizadas. Asimismo, destaca la presencia de una superficie de erosión que corresponde a cierto aplanamiento de las cumbres de la Sierra sobre los materiales triásicos.

 

La singularidad de los relieves ruiniformes y los escarpes en areniscas y conglomerados, únicos en toda la región, proporcionan una significativa relevancia al espacio objeto de gestión.

Valores Faunísticos

La Sierra de Caldereros constituye un hábitat ideal para un significativo número de rapaces forestales y rupícolas, tales como alimoche (Neophron percnopterus), águila real (Aquila chrysaetos), azor (Accipiter gentilis) y halcón (Falco peregrinus). Dichas especies se encuentran incluidas en la categoría de “vulnerable”, de acuerdo con lo estipulado en el Decreto 33/1998, de 5 de mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas en Castilla-La Mancha.

 

Asimismo, destaca la presencia de buitre leonado (Gyps fulvus), búho real (Bubo bubo) y chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax), especies “de interés especial”, según lo estipulado en el mencionado Decreto 33/1998.

 

De igual modo, el espacio es empleado por diversas especies de mamíferos, haciendo especial mención al gato montés (Felis sylvestris), especie igualmente catalogada “de interés especial”, así como diversas especies de mustélidos.

Valores Paisajísticos

Sierra de Caldereros se ubica en el sistema paisajístico asociado a la montaña alpina, sector montañoso de formas serranas vigorosas erigido durante el plegamiento alpino, el cual muestra en el área de estudio, relieves muy escarpados.

 

Dicho sistema integra la comarca de la paramera de Molina de Aragón, donde esta alineación montañosa, localiza en el extremo nororiental de la provincia de Guadalajara junto al límite con la vecina provincia de Teruel, se eleva dividiendo en dos la homogénea extensión de páramos que conforman dicha comarca.

 

Asimismo, el paisaje de esta Zona Especial de Conservación se corresponde con la asociación de paisaje denominada sierras y montañas mediterráneas y continentales, tipo de paisaje Sierras Ibéricas, unidad designada Sierras de Selas y Caldereros. Este paisaje se caracteriza por su geología y geomorfología, donde los conglomerados y areniscas del Buntsandstein, dan lugar a un modelado característico muy representativo y de notable significación paisajística. A su vez, el paisaje de la Sierra de Caldereros queda específicamente marcado por el conocido Castillo de Zafra, levantado sobre una atalaya rocosa que poseyeron los celtíberos y que los árabes levantaron durante su dominación. Posteriormente y debido a su privilegiada situación, se convirtió en edificio estratégico para la defensa de la zona.

Ficha técnica

Figura de protección
ENP Monumento Natural
Provincia
GUADALAJARA
Superficie (ha.)
2.368,04 ha.

Mapa del Área

Normativa

Fecha de Declaración
Norma de Declaración
Fecha Inicio Declaración PORN
Fecha Inicio Declaración PRUG
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